miércoles, 12 de agosto de 2009

Mentiras verdaderas

David LaChapelle


Cigarro en la boca, mechero sin piedra y suspiros de madrugada.
Para variar, estamos como siempre: insomnes, abruptos, confusos y lagartos. Quemando el tiempo, quemando las ganas y apagando cualquier llama que revelase cualquier tipo de fragilidad.

A todos nos gusta fingir que somos tipos duros (ya sabeis "chicarrón del norte"). Pero en el fondo, muy en el fondo (o quizás eso es lo que me gustaría) siento esa odiosa soledad de madrugada de agosto.
De cuando todo está inundado, hace frío, tienes que hacer miles de viajes obligados y no tienes a nadie para que se siente encima de tu maleta.
Será que me cansé de abrirme de piernas.

Pero la cosa es diferente, I mean, el mechero sí tiene piedra, los suspiros son cortes de respiración y estoy insomne porque me he despertado a las jodidas seis de la tarde.
¿Te lo puedes creer?
Creo que debería hacer algo. Comprarme un despertador quizá; algo más implicaría abuso de una responsabilidad que no tengo.

Sinceramente, las raíces me están trastocando más de lo debido y más de lo normal.