martes, 3 de noviembre de 2009

Cosas que faltan y no pasan los controles de aduana




Dije que era versión 3.0 y lo es (jolín).
No sé por qué no me canso de repetir situaciones e inventar disparates antes de dormir. Me debería gustar lo que hago. Pero me falta eso.
Eso viene siendo todo aquello que sale en los anuncios de compresas. Y no, no es que esté menopáusica o embarazada. Creo.
Eso de colores y canciones estúpidas con tías en pijama en un ambiente entre bucólico y amish. Siempre quise ser una mujer amish en verdad.
Estoy segura de que sólo con la cofia estaría preciosa.
Ya estamos otra vez Lady... no sé por qué no nos cansamos yet. Que siempre queda bien.

Estuve en Madrid este fin de semana visitando a *. Como siempre alguien acabó sin ropa y perdiendo las bragas. Pero ha sido bastante normal. Hemos comido e incluso dormido. Acompañada, sí, pero dormido al fin y al cabo.
Será que nos hacemos mayores...o que los moratones made in Malasaña me han hecho escarmentar. Bueno no, que no me acuerdo por qué surgieron.

Y qué más da...si son cosas de la edad.

domingo, 25 de octubre de 2009

Anomia Social 3.0

Abandonar. Volver. Revolver
Ahora vivo en un sitio más mágico que antaño, bebo más (si cabe) pero no encuentro bonitos sitios de drum'n'bass. Echo de menos los jueves valencianos.
Me dedico a buscar todo aquello que no encuentro para ver si dejo de sentir ese agujero en el estómago que no se suele rellenar ni con los atracones de las cuatro de la mañana.
Y como siempre que buscas con ímpetu y tesón, menos encuentras.
A veces me siento como Dorothy: Al hombre de hojalata sin corazón lo tengo más que visto.


miércoles, 12 de agosto de 2009

Mentiras verdaderas

David LaChapelle


Cigarro en la boca, mechero sin piedra y suspiros de madrugada.
Para variar, estamos como siempre: insomnes, abruptos, confusos y lagartos. Quemando el tiempo, quemando las ganas y apagando cualquier llama que revelase cualquier tipo de fragilidad.

A todos nos gusta fingir que somos tipos duros (ya sabeis "chicarrón del norte"). Pero en el fondo, muy en el fondo (o quizás eso es lo que me gustaría) siento esa odiosa soledad de madrugada de agosto.
De cuando todo está inundado, hace frío, tienes que hacer miles de viajes obligados y no tienes a nadie para que se siente encima de tu maleta.
Será que me cansé de abrirme de piernas.

Pero la cosa es diferente, I mean, el mechero sí tiene piedra, los suspiros son cortes de respiración y estoy insomne porque me he despertado a las jodidas seis de la tarde.
¿Te lo puedes creer?
Creo que debería hacer algo. Comprarme un despertador quizá; algo más implicaría abuso de una responsabilidad que no tengo.

Sinceramente, las raíces me están trastocando más de lo debido y más de lo normal.

miércoles, 24 de junio de 2009

Save Me From Myself



Necesito gritar muy fuerte.
Pero que no se oiga lo que digo.

Buscando salidas fáciles,
nulas,
obsoletas.
Viejas salidas que conducen a aquello de lo que costó tanto salir.
Otra vez.
Mentir.
Y planear y suspirar.

Porque sigo siendo la misma que hace cinco años, con el pelo de otro color pero con la misma tristeza en los ojos.
Decadencia.
Sonrisa borrada.
Ahora es tarde. Ya salté.
Sólo me queda esperar.
[quedarme abajo o
subir luchando]

Batalla perdida. Eso lo sé.

jueves, 11 de junio de 2009



Ahora sí.
Ahora no.
Ahora te escucho.
Ahora me pierdo.

Suplico susurros, aumento recuerdos.
Grito, sufro.
Hoy estoy que muerdo.
Canalizo pensando en golpes en la cara.
[Rubia hija de
puta]


Me tumbo en la cama.
Vuelco mis pocas ganas y cierro los ojos.
Aspira.
Espero.
Suspira.

Trago saliva alcoholizada.
Construyo paredes.
Para.
No entres.

[Tan sólo déjame
caer]

lunes, 8 de junio de 2009

Cosas que he aprendido II


y que jamás jamás aprenderé.


Hoy, como buen domingo-lunes (sabemos que las resacas ultimamente duran más de lo previsto) y a punto de lanzarme al suspenso a manos de la Sra. Tresdecadadiezpersonassonpsicópatas me pregunto si es que de todas las veces que me juro a mi misma tengo los dedos cruzados.

El no cumplir con mis propuestas supone una nueva patada a mi jodido culo y a mi corazón. Como siempre. Y es que las ganas desaparecen, las ganas de luchar, de aguantar, de pelear por algo que como siempre, estaba escrito en un papel mojado.
Lo único que consigo es volverme una jodida exigente para la próxima vez.

De repente los puntos de giro suceden cada vez más rápido (y cada vez más girados). Y hay cosas que mi cabeza, mi corazón y mi bolsillo no pueden soportar. Ni muertes, ni abandonos y ni mucho menos un grano en la punta de la nariz.
Días redondos que les dicen.

Pero por suerte, una tiene la maravillosa capacidad de ser jodidamente fría, egoísta (sí, sí, y no lo pongo con mayúsculas porque sería un intertexto) y reponerme en el mismo tiempo que me bebo un chupito de tequila. No es bueno, no es sano.
Pero te envuelve de una falsa felicidad que alimentará a la bestia para generaciones venideras.

Se cierra el libro. No arrancamos las hojas porque no sería de personas maduras. ¿no?





PD: PATXI DEP

jueves, 4 de junio de 2009

Cosas que he aprendido

y cosas que nunca aprenderé.



Supongo que cuando llega un punto de giro en la vida, se hace balance, se examinan daños colaterales, y miras fotos enmarcadas hasta reír llorando.
Supongo que siempre llega un momento, en que tu mundo se cae en un solo instante, que te desmoralizas, que piensas la mejor alternativa a lo que podría haber pasado, pero sabes que ya es demasiado tarde. Que las cosas no pueden cambiar porque así han sido. O así lo han querido.

El sábado me desperté temprano. Me encendí el desayuno; Lucky Strike para campeones, y me volví a tirar a la cama. A pensar. A recapacitar.
Ahí estaba yo, con mi cuenco marrón como cenicero que un día encauté a alguien que ahora dice que no me conoce. Arrieritos somos.
Y pensé y pensé hasta que me estalló la cabeza. Imaginé, inventé, hice y deshice historias woodyalleneskas, porque es sólo en mi cabeza cuando puedo provocar situaciones así.

Y todo esto va de no poder abrir los ojos - la coriza no me deja ver bien- o de abrirlos y que no te acabe de gustar lo que ves.

Porque aún hoy sé, que algunas cosas precipitadas podían haber sido mil veces mejor si se hubiera aguardado a que pasasen los fantasmas. Siempre nos pierde la velocidad.

¿Conté que fui a una exposición de Miró? Todas las esculturas eran vaginas buscando un punto de tensión.



*La imágen es un fotograma de Butterfly Effect.